Entre nubes, pero con los pies en la tierra

Panamá (PL) Tocar el cielo con las manos tiene el encanto de imaginar la cima o la meta final, pero los pobladores de Cerro Punta, en las llamadas tierras altas panameñas, caminan cada día entre las nubes con un nuevo punto de llegada como propósito.
En el granero de Panamá no se descansa, cuesta arriba o cuesta abajo, la fértil tierra pare alimentos tras el riego del sudor y las lluvias, mientras las bajas temperaturas, a veces muy frías, favorecen también a una vegetación donde añejos árboles escoltan los cultivos.
Empinadas crestas e inaccesibles farallones resultan un espectáculo natural apacible e impresionante, y la cercanía desafía al hombre a la conquista, con el dominio de su vientre como premio.
Suelos de origen volcánico son la envidia de agricultores que aceptan el reto de las montañas, e intentan cabalgar sobre las pronunciadas faldas o los pequeños valles, y con las bridas ajustadas toman el control para arrancar los retoños de las entrañas de esta fértil tierra.
El “bajareque” llega de forma oportuna, para con su fina llovizna mantener la humedad y, además, recordar a lugareños y visitantes que las nubes pueden tocarse, aún cuando todos caminen con los pies en la tierra.
* Corresponsal de Prensa Latina en Panamá.
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